La salud es lo más importante y una buena y merecida recuperación es fundamental cuando estas de baja para que no tengas una recaída y llegue a ser peor. Desgraciadamente muchos trabajadores vuelven a trabajar sin haberse recuperado por completo por miedo a los despidos por bajas medicas, pero eso ya se ha acabado gracias a la derogación del artículo que lo permitía.

Según dicho artículo, si la ausencia llegaba a ser de más de un 20% en dos meses seguidos siempre que haya faltado el 5% de las jornadas hábiles del último año o un 25% en un periodo de 4 meses durante un periodo de 12 meses podía ser despedido de manera procedente excepto en casos de tratamientos oncológicos, enfermedad grave o accidente laboral.

despido

 

El Boletín Oficial del Estado publicó el 19 de febrero de 2020, la derogación del artículo 52.d del Estatuto de Trabajadores que permitía el despido por bajas médicas justificadas intermitentes, considerando que vulneraba los derechos humanos. Hasta hoy en día solo los despidos improcedentes con bajas justificadas de trabajadores con discapacidad o protección especial eran los que se consideraban como nulos por ser discriminatorios  junto con despidos de ausencias justificadas como embarazos, lactancia, adopción o cualquier caso que tenga que ver con situaciones familiares.

Después de hacer pública la derogación del artículo 52 D, el estatuto de los trabajadores  ha publicado en el Boletín Oficial del estado lo siguiente: “Real Decreto-ley 4/2020, de 18 de febrero, por el que se deroga el despido objetivo por faltas de asistencia al trabajo establecido en el artículo 52.d) del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por el Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre”. Por lo que a partir de ahora no se considerará el despido cuando una persona es despedida está de baja.

Aun así, será despido procedente si la empresa tiene razones justificadas de causas económicas, técnicas, organizativas o productivas, siendo la indemnización de 20 días por año trabajado y un máximo de 12 mensualidades. Por lo contrario, si la causa es disciplinaria no habrá indemnización. Por otro lado, si no hay causa, el despido será improcedente y la  indemnización de 33 días de sueldo por año trabajado.

Cabe destacar que aunque se haya derogado este artículo, este no afectara a otros motivos de despido objetivo, como por ejemplo es la falta de capacidad de empeñar el trabajo entre otras.

¿Estáis vosotros de acuerdo con el nuevo cambio hecho por el Estatuto de los Trabajadores que antepone el bienestar del trabajador al interés económico empresarial?

 

Equipo de trabajos.com