No. La base de cotización a la Seguridad Social no se ve alterada, porque el salario bruto total sigue siendo el mismo: solo cambia cómo se reparte entre dinero y especie. Por tanto, la pensión de jubilación, la prestación por desempleo, las bajas por enfermedad y las indemnizaciones por despido se siguen calculando sobre el salario bruto total previo a la exención.