Viernes, ¿menos productivo?

Poner una reunión importante un viernes por la tarde o el lunes a la  mañana no es una buena idea. Nuestra atención e implicación en el trabajo comienza a reducirse cuando tenemos casi un pie puesto en el fin de semana. Cuentas las horas para poder relajarte y hacer tus planes, pero hay que sacar el día adelante con la misma profesionalidad que el resto de la semana.

 

Desde Trabajos.com te proponemos algunos pequeños trucos para no distraer tu atención del trabajo durante el último día laborable de la semana:

  1. No comiences el viernes un proyecto importante

Si es posible guarda para el último día de la semana aquellos trabajos a los que no les tengas que dedicar demasiado tiempo o en los que no tengas que estar muy concentrada. Por ejemplo, organizar el papeleo, organizar los documentos del escritorio o responder a los mensajes de la bandeja de entrada.

Aun así no dejes pasar el tiempo, céntrate en pequeñas tareas para empezar el lunes por la mañana sin sobrecarga de trabajo. Crea una lista de cosas que hacer y ve tachándolas cuando las acabes, te ayudará a motivarte a terminar la pequeña lista creada con ayuda de un café.

  1. Organiza la siguiente semana

Planificar las tareas que debes llevarse a cabo la siguiente semana es algo llevadero y que te ayudará a llegar el lunes y comenzar con tu trabajo más tranquilo. Aprovecha también para ver los resultados obtenidos en el trabajo de la semana y saber qué mejorar la próxima.

  1. Haz jornadas más cortas

En muchas oficinas ya  no se trabaja los viernes por las tardes. Esta es una muy buena idea ya que con un pie en el fin de semana la cabeza no se concentra tanto en el trabajo y el ambiente en la oficina es mejor. Esto ayuda a organizar mejor las últimas tareas de la semana porque tenemos la motivación de que descansaremos más tiempo.

Un consejo que puede ayudarte es que comiences el día con la tarea que requiera mayor atención, ya que a primera hora nuestro cerebro está más descansado, y si es posible, alargar todo lo que se pueda la hora del café, para que cuando vuelvas y ya no estés tan concentrado te centres en las pequeñas tareas y pasen las últimas horas más rápido.